
Si no está para morirse, sí que está muy enferma. Cada vez hay menos puestos. Será porque los tiempos cambian y no puede competir con las grandes superficies. O por la crisis que nunca fue y que ahora nos tiene acogotados y protegidos por la Merkel y el Obama. O porque aparcar en sus inmediaciones es prácticamente imposible.O porque sólo está abierta por la mañana. O por todo a la vez y más que se me escapa.
Lástima.


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