
Así apareció la fachada blanca blanquísima de la sede de la Peña Barcelonista de Pozoblanco la mañana del día del partido de la final de Copa de Europa. Cosas de niños. O la impotencia.
Da pena decirlo, pero creo que con esto de la rivalidad Barça-Madrid en el fútbol estamos creando monstruos.
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