
En resumen, la supremacía moral de la Izquierda se fundamenta en que los medios a utilizar y los fines a conseguir por ésta son totalmente opuestos a los implementados y perseguidos por su adversaria política, la miserable Derecha.
Luego está, claro, la realidad, que por más que se tergiverse se muestra esplendorosamente incontestable.
P.D.: No se pierda ninguno de los comentarios. Como escribiera Rafa Cervera hace ya muchos años en el Ruta 66 respecto de ciertos diálogos cinematográficos, son miel pura.
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